Por José Martín

Poza Rica, Ver.- En el ayuntamiento surgió un rebrote de casos de covid-19 entre los empleados municipales, quienes solicitaron la reinstalación de los módulos sanitizantes para prevenir más contagios y evitar más muertes de trabajadores públicos.

Las oficinas de Registro Civil son las áreas donde se han confirmado que dos sindicalizados resultaron positivos al coronavirus, y otras tres personas presentan los síntomas del virus, situación que mantiene en incertidumbre y temor entre el resto del personal, principalmente a la población que padece enfermedades crónico – degenerativas.

Ayer jueves, 8 de julio, las autoridades, entre ellas, la titular del organismo, Rosalba Rivera Moncayo, el secretario del ayuntamiento, Pedro Sierra Moctezuma y el dirigente del Sindicato de Empleados Municipales “Eduardo Núñez Marín”, Vicente Guzmán Oliver, se reunieron con las empleadas para analizar los riesgos laborales que enfrentan las encargadas de esa institución.

El inmueble fue sanitizado para reducir la vulnerabilidad de contagios de covid-19, ya que diariamente atienden más de 80 personas tan solo en copias certificadas, y además de aquellos que acuden a los matrimonios, a trámites de actas de nacimiento, divorcios y defunciones.

Para los 35 sindicalizados que laboran en ese lugar, el Registro Civil es actualmente un foco rojo de infección de coronavirus.

Por esa situación, los trabajadores solicitaron al secretario, Pedro Sierra Moctezuma habilitar a una persona que controle el acceso en esa área, que aplique gel anti bacterial y verifique la temperatura de cada ciudadano que ingrese, para evitar que la pandemia se propague aún más, sin embargo, el servidor público les negó esa petición argumentando que cada empleado es responsable de su salud.

También les sugirió que fueran a hacer “militancia” con las enfermeras que se ubican en la Plaza Cívica 18 de Marzo para que les aplicaran la vacuna anti covid-19, sin embargo, algunas de las empleadas aún no les corresponde la dosis debido a que son menos de 40 años de edad.

A finales de junio del 2020, el director de planeación, evaluación y control, Hermilo Martínez García; el oficial mayor, Plácido Alvarado Guzmán y un colaborador de servicios generales, Abad Arteaga Vargas, murieron por complicaciones del virus covid-19, y varios sindicalizados se contagiaron durante los últimos casi 16 meses.

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