Massimo y Jocelyn son hermanos y actualmente se encuentran en Italia, separados y siendo víctimas de violencia. Mientras tanto, su madre está en México, enfrentando una batalla que parece interminable para poder traerlos a su lado.

Alma Cecilia Contreras Soto es mexicana y se enamoró de un hombre de nacionalidad italiana, quien la llevó a su país. La mujer, originaria de León, Guanajuato, no imaginó la pesadilla que la esperaba: no sólo padecer violencia física por parte de su pareja, sino también violencia institucional por las autoridades que deberían protegerla a ella y a sus hijos.

Alma Cecilia era madre soltera de Jocelyn, hasta que en 2015 conoció a Roberto Cioni e iniciaron una relación.

Para 2016, ella se embarazó con la ilusión de darle un hermanito a su hija Jocelyn y formar una familia feliz, pues, señala; él siempre se mostró hábilmente como un «hombre ideal» y nunca dió rastro de violencia o de ninguna situación que la hiciera dudar de él.

Fué cuando la llegó a L’aquila, Italia, 
donde inició la pesadilla.

Inmediatamente después de que se establecieron en un domicilio en esta ciudad, Cecilia comenzó a vivir violencia fisica, verbal, psicológica y sexual y amenazas de muerte a ella y su hija Jocelyn, por lo que pidió ayuda a la Embajada de México en Italia, aún embarazada para poder escapar a México

Sin embargo, en la Embajada le indicaron que no podían intervenir y que debía acudir a la policía, fué en vano explicar que para ese momento, Roberto Cioni le había demostrado ser amigo de los «carabinieri», organismo de seguridad de Italia

Por lo cual Massimo nació dos meses después, sin su consentimiento de nacer en Italia, y sin que su madre deseara que su hijo tuviera ninguna relación con una persona como Roberto Cioni del cual había descubierto que tenía disturbios mentales y sexuales

Pues ella y su hija Jocelyn estaban literalmente secuestradas en Italia desde la tercer semana

Al verse sin posibilidades para escapar, optó por dedicarse a cuidar y hacer felices a sus dos hijos, a pesar del entorno de violencia que sufrían con él y que luego inició con la madre y la familia de Roberto Cioni

Creció la violencia de mi marido y tuve que aguantar, porque siempre estuvimos bajo amenazas de muerte. A mi hija, a mí, incluso amenazó de muerte a su propio hijo si intentábamos escapar, nos amenazaba con que se suicidaba, culpándome con una carta que tenía su familia en su poder”, contó Cecilia a Quinto Poder.

En 2017, Roberto Cioni comenzó a trabajar en para la Unión Europea, en África, como diplomático, «donde iniciaron sus amenazas de que me arruinaría la vida separándome de mis hijos con el poder de su trabajo si me separaba de él». 

“Me hicieron pasar por loca para quitarme a mis hijos”
Para 2018, Roberto Cioni volvió a África.

Fue entonces cuando Cecilia recurrió al Centro Antiviolencia en Italia para denunciar, sin embargo, asegura que su suegra, Fiorella Vulpiani, se enteró de sus planes y en venganza planeó internarla en el área psiquiátrica del hospital donde ella trabajó como enfermera por más de 40 años y era consejera

Sucedió ese mismo año, sólo dos meses después de la denuncia, Roberto Cioni y su madre hicieron que Cecilia fuera ingresada con el abuso de la fuerza policíaca de la ciudad de L’aquila

El Director del Hospital Psiquiátrico, Alessandro Rossi, le suministró sin antecedentes que los justifiquen, medicamentos controlados como haloperidol y olanzapina, desde el segundo día, esto, sin realizarle ningún estudio especializado. 

Por segunda ocasión pedí ayuda a la Embajada de México y no recibí la ayuda consular a la que todos los mexicanos merecemos en un estado de vulnerabilidad como la mía en ese momento, pues sólo hicieron un par de llamadas sin hacer ningún intento de ayudarme a esclarecer todo y salir del lugar

Desde ese momento el Cónsul Rodrigo Ramos tuvo conocimiento del caso de la señora Cecilia Soto

La mexicana estuvo 19 días en el hospital y fué diagnosticada con psicosis paranoide -trastorno que se manifiesta con la presencia de ideas y pensamientos delirantes, inconexos con la realidad- pero extrañamente, un día antes de ese Diagnóstico Falso, la suspendieron injustamente de sus derechos como madre, como se puede observar en el expediente italiano

Mi marido, mi suegra y mi suegro dijeron terribles calumnias y difamaciones al servicio social sobre mí, diciendo que era un terrible mamá, con el fin de separarme de mis dos hijos y por eso me suspendieron injustamente de mis Derechos como Mamá

Por su parte, el servicio social, nunca hizo ninguna investigación, ni quisieron darme explicaciones de por qué me suspendieron, no me mostraron ningún oficio y no quisieron tomar documentos ni fotos ni videos de prueba de mi parte para defenderme”.

Jocelyn y Massimo, separados y obligados a tomar terapia psiquiátrica

Joceyn declaró que Cecilia era una amorosa y responsable madre y que quería regresar con ella y con su hermanito a casa

Sin embargo, estos testimonios fueron ignorados por el juez y por el servicio social

Sin su mamá, Jocelyn se enfrentó sola a su padrastro y a la madre de él, quien la golpeó fuertemente en una ocasión y la acusó de agresiva con la policía y con el servicio social y así organizó todo para que fuera enviada a un orfanato. 

Cecilia volvió a pedir ayuda a la Embajada de México, por tercera vez, para sacar a su hija de ese lugar, pero le dijeron que solo podían ser «observadores»

En el orfanato, Jocelyn contó que sufrió un intento de violación y comenzó a ser víctima de bullying, agresiones verbales y psicológicas.

En ese lugar la empezaron a drogar con altas dosis de medicamentos, indicando que también ella estaba loca, por parte de una psiquiatra impuesta por el servicio social”, detalló Cecilia. 

Mientras tanto, Massimo, desde los dos años de edad, también fue obligado a llevar terapias psiquiátricas -que continúan hasta el día de hoy- por la misma psiquiatra impuesta a Jocelyn.

Para enero de 2019, Cecilia únicamente veía a sus hijos un hora cada 15 días. 

Yo seguí todas las indicaciones del servicio social: debía de estar con tratamiento psiquiátrico porque si no, no podía ver a mis dos hijos, sufrí racismo cruel y amenazas de la asistente social para que no viera más a mi hijo, sólo porque me veía triste o llorar. Tuve que regresar a México por amenazas de muerte de mi marido y de que me volvería a meter en el mismo hospital psiquiátrico”, contó Cecilia. 

Mientras ella se encuentra en México, Massimo vive con un padre agresor y Jocelyn es tratada como “niñera, cocinera y encargada de limpieza en la casa de la mujer de servicio social”, según relata Cecilia. 

Las autoridades de México tienen conocimiento de la situación, sin embargo, el caso no ha avanzado, pues argumentan que Cecilia debe regresar a Italia, lugar donde la tienen amenazada de muerte, para poder resolver el caso. 

Más de un año buscando la repatriación de sus hijos
Cecilia no ha dejado de buscar ayuda por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el gobierno de la Ciudad de México e incluso por parte del mismo presidente López Obrador. 

En octubre de 2020, realizó la primera protesta frente a Palacio Nacional. Luego de esto, fue canalizada a Protección de Mexicanos en el Exterior “donde de inicio a fin me daban negativas sobre cualquier ayuda para salvar  a mis dos hijos, aunque llevé todas las pruebas de la urgencia y lo delicado de la situación de Massimo y Jocelyn”, afirma Cecilia.

Cuatro citas en esta área no le han sido suficientes para tener una respuesta sobre la repatriación, pese a que en el portal de la SRE se destaca que “el Consulado de México ofrece asesoría y apoyo para realizar las gestiones necesarias para repatriar a personas mexicanas en situación de vulnerabilidad o emergencia, asegurando que el proceso se realice en forma segura, digna y humana”.

Durante una reunión que tuvo con el director de Protección a Mexicanos en el Exterior, Octavio Perales, y el cónsul de la Embajada de México en Italia, Rodrigo Ramos, los funcionarios le explicaron que ella debía volver a aquel país e intentar recuperar sus derechos como madre para poder repatriar a Jocelyn, esto pese a que Cecilia especificó que se encuentra amenazada si vuelve a Italia. 

De acuerdo con un audio de esa reunión, al que tuvo acceso Quinto Poder, los funcionarios explican que lo único que pueden hacer es comunicarse con la policía local para rescatar a Massimo del domicilio en el que vive violencia. Sin embargo, Cecilia se niega a esa opción pues sabe que será llevado a un orfanato, dónde por experiencia de Jocelyn, se sufre terriblemente

A decir de la Guía de Procedimientos de Protección Consular, «la intervención de los funcionarios mexicanos en estos casos es vital para vigilar los intereses y salvaguarda de los menores como prioridad, además de defender mediante el debido proceso los derechos de los padres a mantener la custodia de sus hijos, aún y cuando no se encuentren en posibilidad de solicitarlo físicamente». 

Actualmente Cecilia radica en la Ciudad de México, y debido a que no había sido atendida su petición, recurrió al gobierno de la capital del país. La única promesa que tenía para volver a ver a sus hijos, fue hecha por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinabum, quien durante una reunión el 3 de enero de 2021 le aseguró que el 18 del mismo mes, autoridades mexicanas acudirían a Italia para rescatar a la joven, sin embargo, esto no ocurrió. 

Claudia Sheinbaum también le prometió a Cecilia la doble nacionalidad para su hijo Massimo, pero este proceso también se encuentra congelado. 

El miedo de no volver a ver a sus hijos
Madres de nacionalidad ecuatoriana y cubana han pasado la misma situación que Cecilia, debido a esto, la madre mexicana vive con el miedo de recibir una sentencia que termine por completo con sus derechos o, lo peor, que sus hijos desaparezcan. 

Por eso, Cecilia se dedicó a recopilar evidencia en la que muestra a las autoridades mexicanas e italianas lo que ha ocurrido con otras familias en Italia, quienes como ella, han sido separadas. 

Por ejemplo, en 2014, 80 menores de edad de origen ecuatoriano habían sido separados de sus familias en Italia, por lo que el entonces embajador de Ecuador en aquel país, Juan Fernando Holguín, ordenó que cuatro grupos de abogados litigaran para rescatar a las niñas y niños.

Otra historia es la de Katia Cruz Quero, un madre cubana residente en Italia. Por decisión del Tribunal de Menores de Regione Marche, a la mujer le retiraron la custodia de su hijo recién  nacido. 

El pequeño Abraham fue trasladado a una «comunidad educativa», con personas desconocidas y «sin consideración a su derecho a ser amamantado», de acuerdo con el medio Cibercuba. 

A Katia Cruz Quero también le quitaron la custodia de su hijo mayor Giuseppe, como venganza de su expareja, a quien abandonó hace años. Ahora, ambos hermanos viven en orfanatos bajo la tutela de los Servicios Sociales. Mientras tanto, su madre busca a toda costa recuperarlos.

Es por ello que Cecilia Soto exige a las autoridades mexicanas no esperar más en el caso de Massimo de cuatro años y Jocelyn de 17, pues ambos han declarado sentirse en peligro viviendo con su padre y bajo el cargo de autoridades italianas.

«Estoy 21 horas al dia haciendo todo lo que puedo para salvar a mis dos hijos, pero me están obstruyendo todo. ¡No es justo!
Yo sólo quiero rescatar a mis hijos que literalmente están en el infierno.

Como madre estoy muerta de angustia y desesperación, alejada por 12,000 km de Massimo y Jocelyn.

Yo quiero que el Presidente de México sepa exactamente lo que están sufriendo mis dos hijos, para que él dé la Orden Presidencial de Repatriación a México de mis amados Massimo y Jocelyn».

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