• La adolescente desapareció un día después de presentar a su novio ante su familia; hace más de dos meses

Por José Martín

Tihuatlán, Ver.- Se cumplieron dos meses y cuatro días de la desaparición de la adolescente Ana Cristel Romero Julián, y de su novio. La Fiscalía General del Estado (FGE) encontró rastros de sangre en el domicilio del joven, ubicado en Coyutla, municipio enclavado en la Sierra del Totonacapan.

Ana Cristel tiene 17 años de edad, mientras que su pareja sentimental 32. Un día antes de que se extraviaran, ambos acudieron a visitar a los familiares de la joven que radican en Tihuatlán.

Ana Cristel Romero trabajaba como encargada de un bar en Coyutla, donde habría conocido al joven, 15 años mayor que ella. Es madre de un niño de casi dos años que permanece bajo el cuidado y custodia de su abuela.

La madre de la víctima, Edi Julián Desiderio, relató que los hechos ocurrieron el pasado lunes 25 de abril del 2022 cuando la menor de edad les presentó a su novio y tras regresar al Totonacapan, se extraviaron.

Aquel día, emprendieron su viaje de regreso a Coyutla, para después dirigirse hacia el domicilio del muchacho en la colonia 25 de Mayo. El joven, ante los familiares de su novia, dijo ser productor y vendedor de hojas de maíz.

Los vecinos del varón dijeron no saber nada de los dos, y que tampoco los conocen. “Nadie da razón de los dos, dicen que no los han visto. No quiero problemas, ni dañar a nadie, solo recuperar a mi hija”, narró la señora Edi, envuelta en llanto y suplicando que la devuelvan viva.

Desaparecieron en el transcurso de la noche del martes 26 de abril. Al día siguiente, el miércoles, la madre de Ana, Edi Julián Desiderio trató de contactarla vía telefónica, sin embargo, el número celular mandaba directo al buzón.

Desde entonces no hay información del paradero de Ana Cristel y de su novio.

La FGE hizo comparecer a todas las personas que están involucradas en el caso. En tanto, la mamá de la adolescente espera los resultados de las pruebas de ADN que les realizaron para corroborar si coinciden los rastros de sangre que hallaron en la casa del novio.