- “Inclúyeme Social”, en coordinación con iglesias locales, distribuyó muebles, colchones y cinco motocicletas nuevas a familias que lo perdieron todo.
Por José Martín
Poza Rica, Ver.– Ante los graves estragos que dejaron las inundaciones del pasado mes de octubre, representantes de la asociación civil “Inclúyeme Social” y un grupo de pastores sumaron esfuerzos para entregar más de 150 muebles, aparatos médicos y cinco motocicletas nuevas a familias de la región que perdieron la totalidad de su patrimonio.
El director de la organización, Oscar García, explicó que este apoyo fue posible gracias a las donaciones de diversas empresas del sector privado. Con estos recursos se logró beneficiar a habitantes de Poza Rica y Álamo Temapache, los municipios más afectados tras los desbordamientos de los ríos Cazones y Pantepec, respectivamente.
García recordó que la asociación cuenta con una sólida trayectoria de solidaridad ante los desastres naturales. En años recientes, han brindado asistencia en Acapulco tras el impacto de los huracanes Otis y John, así como en diversas zonas del Estado de México afectadas por inundaciones.
Un puente de ayuda en la zona norte
En el caso de Poza Rica, el enlace estratégico fue el pastor Antolín Castro, de la iglesia Lluvia de Gracia. A través de esta colaboración, “Inclúyeme Social” recorrió las zonas más devastadas desde el primer momento de la emergencia, distribuyendo inicialmente ropa, alimentos y algunos enseres domésticos.
Hoy, siete meses después de la tragedia, la ayuda continúa llegando a los hogares con necesidades más críticas. Entre los apoyos especiales destacó la entrega de una computadora a una joven estudiante para facilitar sus actividades escolares, junto con útiles, colores y lienzos para que pueda continuar con sus prácticas artísticas.
La asociación civil “Inclúyeme Social” mantiene sus oficinas centrales en el municipio de Texcoco, Estado de México, desde donde coordinan sus redes de apoyo a nivel nacional.
La fe mueve montañas
Durante el evento de entrega, el pastor de la iglesia Lluvia de Gracia, Antolín Castro expresó su profundo agradecimiento a Dios por escuchar el clamor de la comunidad, y reconoció la labor de “Inclúyeme Social” por no olvidar a las familias que hace siete meses se quedaron sin nada.
El líder religioso enfatizó que estos apoyos van más allá de lo material, pues representan una verdadera bendición y una inyección de esperanza para los damnificados. Hizo especial mención de las motocicletas nuevas, las cuales fueron destinadas a personas que dependían de estos vehículos como su única herramienta de trabajo para el sustento diario.
Finalmente, Castro reiteró que, hoy más que nunca, las iglesias de la región se muestran unidas, fuertes y comprometidas con el bienestar de la ciudadanía.
“La iglesia no solamente es orar y cantar; la iglesia también es una mano extendida que ayuda al necesitado… y para eso estamos aquí”, concluyó en su mensaje de agradecimiento al director de la asociación, Oscar García.











